Dentro de esta página Web turística debe tener un lugar reservado la joya románica por excelencia del municipio de La Cabrera, el Convento de San Antonio. Este edificio religioso está en régimen de protección previsto para los bienes susceptibles de ser incluidos en el Inventario de Bienes Culturales de Madrid, de acuerdo con lo especificado en el apartado a) de la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985 de 25 de junio de Patrimonio Histórico.
Fué erigido un primer cenobio por los monjes Benedictinos en el Siglo XII, cuyos restos son la iglesia de tres naves, crucero y cabecera de cinco ábsides semicirculares escalonados con cubierta de bóveda de cañón. A principios del siglo XV hay una ampliación hecha por la orden Franciscana de la que subsiste la torre y parte del cerramiento interno del convento. En los años treinta se reedifica parte del convento, ampliándose la zona de residencia sobre las ruinas existentes del siglo XVIII, recuperándose además el sistema de riego.
Se encuentra situado en la falda del Cancho Gordo, a dos kilómetros del núcleo urbano de La Cabrera. Este convento forma parte de las numerosas rutas que se pueden realizar en este municipio y en el resto de la sierra.
Hay que recalcar la hermosa simplicidad de su interior, donde se acogen algunas piezas de importante valor, como es un San Francisco del S.XVII. En el primer ábside de la derecha, destaca una Virgen con Niño de época renacentista y en el presbiterio dos pinturas, una Comunión de la Virgen del pintor Claudio Coello y un San Francisco.
Mención especial merecen sus jardines, organizados en bancadas, paseos y recoletas, terrazas salpicadas de fuentes, estanques y pétreos regueros de agua. Se encuentra en buen estado de conservación y mantenimiento. El acceso es a través de la calle de subida al convento, tomando una pista asfaltada, nada más pasar el cementerio del municipio.
El convento tiene un horario de visitas y de misas.
Entrada gratuita.