La Sierra de La Cabrera puede satisfacer a todas aquellas personas amantes del montañismo y del alpinismo. Posee diferentes itinerarios que varían en su dificultad; se podría decir que es una pequeña escuela de escalada.
Además hay que añadir a estas cualidades, la posibilidad de practicar dinámicas marchas ascendiendo por pequeños caminos que culminan en las cumbres y que, en algunos casos, las recorren por completo.
Hay que destacar la infinidad de bolos y canchos de granito con multitud de fabulosas y espectaculares formas que animan el paisaje de este pequeño municipio de la Sierra Norte de Madrid.
La cumbre más conocida es el Pico de la Miel. Se le puso ese nombre por la gran cantidad de enjambres de abejas que había en las oquedades de las rocas y cuya miel era extraída por muchos de los habitantes del municipio de La Cabrera. Con sus 1.384 metros de altitud es el pico más conocido para los escaladores aficionados a este deporte de altura.
El Pico de la Miel ofrece al escalador vías de diferentes largos sobre un granito de excelente calidad. Es uno de los lugares más adecuados para iniciarse en este deporte. Una de sus vías más emblemáticas y famosas es el “espolón manolín”, que es una de las vías más largas de la Comunidad de Madrid. La orientación de las paredes de este mítico pico, hace practicable la escalada durante casi todo el año.