Cualquier turista que sea aficionado a la arqueología disfrutará visitando esta pequeña necrópolis de época visigoda, excavada en su totalidad a principios de los años noventa. Se vincula a un asentamiento rural del Siglo VII y está formado por diez sepulturas, nueve de fosa simple y una de perfil antropomorfo.
Actualmente este paraje, popularmente denominado Tumba del Moro, no está señalizado y la vegetación que lo envuelve complica un poco su localización. Esta necrópolis se encuentra en la carretera que une La Cabrera con el municipio de Valdemanco.
Probablemente este conjunto funerario sea un asentamiento de población rural y se trate de un pequeño núcleo sepulcral que podría formar parte de una necrópolis mayor ubicada en el Cerro de La Cabeza, entre el Convento de San Antonio y la carretera de Valdemanco.
Las tumbas que allí se encuentran tienen una longitud aproximada de 1,85 metros, una anchura de 0,48 y una profundidad de 0,40 metros. En ella se encontraron restos óseos humanos. Algunas de estas tumbas, son pequeños panteones familiares compuestos por sepulturas dobles.
Como información adicional, hay que añadir que este paraje está incluido en la Relación de Espacios Naturales Madrileños por sus valores paisajísticos y arqueológicos.
ACCESO: El acceso más sencillo es tomando la carretera M - 628 que sube a Valdemanco desde el cruce de La Cabrera, junto a la gasolinera de este municipio. Aproximadamente se recorren 1.900 metros hasta llegar a este pequeño paraje arqueológico de la Sierra de Madrid.
RECOMENDACIONES: La puerta de acceso a la necrópolis está cerrada con un pequeño cerrojo sin llave; recuerden volver a cerrarla al finalizar su visita. Se puede visitar durante todo el año.